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Expertos VIU | NFT y el mercado del arte: valor artístico, valor monetario y futuro ¿revolución o ilusión?

Emilio Vivallo

Aunque en un principio los NFT se presentaron como una revolución artística, especialmente en relación a las posibilidades de comercialización de obras digitales y a la eliminación de intermediarios en la venta de la obra, su evolución las ha transformado en un activo, un commoditie con el que especular y en el que prima mucho más su potencial de rendimiento económico que el valor artístico de los NFT.

Para conocer un poco más sobre la faceta artística de los NFT y su relación con el mercado del arte, nos pusimos en contacto con el Dr. Joan Feliu Franch, doctor en Geografía e Historia, Historia del arte; Gestor del MACVAC desde 2016 y docente de la Facultad de Ciencias de la Educación de VIU.  

Los NFT se anunciaron como una especie de democratización del arte, que permitiría al artista cobrar directamente por su obra, sin intermediarios ni necesidad de entrar al circuito de galerías y marchantes tradicional ¿Consideras que ese está siendo el caso?

En realidad, esa posibilidad ya existía. Un artista sin compromisos de representación comercial puede vender directamente su obra al igual que puede presentarse a un premio de adquisición. Lo que ocurre es que determinados artistas que trabajan con soportes digitales tenían verdaderas dificultades para comercializar su producto, tanto de manera autónoma como a través de una galería, porque no podían firmar y seriar su obra como se haría con un grabado, es decir, era imposible distinguir el original de una copia. Con la inclusión de un NFT se puede confirmar la autenticidad. Que intervenga o no un intermediario no es condición, lo que sucede es que la mayoría de estos artistas digitales no están aún representados porque su trabajo no ofrece garantías de negocio para una galería y por eso las primeras ventas de criptoarte se han realizado directamente desde el productor al comprador. Con el tiempo, los cauces del mercado del arte serán los mismos que con obras de soporte tradicional.

¿Cómo se establece el valor artístico de un NFT? ¿Es el precio de venta una medida de este valor artístico o simplemente se trata de una cifra producto de la creación artificial de escasez?

El rendimiento de las obras es tremendamente volátil. Los precios de las obras de arte dependen de diversas variables como son las fluctuaciones de la oferta y la demanda en el mercado del arte, el número de intermediarios que existían en el supuesto de un mercado transparente y en el momento de la venta, y de las situaciones específicas que afecten directamente al currículum del artista como son las exposiciones, adquisiciones para colecciones de prestigio o premios.  En el caso de una obra digital con un NFT funciona igual, con el añadido de que se registra la historia de compraventas futuras, con lo que el artista puede obtener los derechos de autoría de cada transacción. Esto es así si valoramos la obra (aunque no exista físicamente), no el NFT, que actúa únicamente como un certificado. Puede parecer curioso que alguien esté dispuesto a pagar por una pieza digital que puede disfrutar gratis, pero también podemos gozar de la lectura de toda una antología de Cervantes por menos de 15 euros (en la edición de Planeta) o directamente sacándola de la biblioteca de forma gratuita, y entenderíamos que alguien pagara una gran suma de dinero por tener una primera edición y, además, dedicada por el propio Don Miguel. Sí, nos gusta tener cosas únicas, y sí, la exclusividad se paga. Ahora bien, en estos momentos nos estamos encontrando con que el propio NFT es lo que tiene un coste, y no la obra que avala, y eso es más difícil de entender.

Uno de los ejemplos más claros del mercado actual de NFT es The Bored Ape Yacht Club una colección de 10.000 NFT de retratos de monos con ligeras variantes en el que el precio de entrada es de 52 ether, el equivalente a cerca de 188.000 euros ¿Qué lectura haces de este fenómeno en relación al valor de la obra artística vs su valor comercial y la relación que ambos tienen dentro del contexto de los NFT y el mercado que ha creado?

Cualquier archivo MP3 se puede retransmitir una y otra vez. Todos podemos enviarnos el JPG de cualquier pintura. ¿Qué significa eso? que todos poseemos lo mismo, o tenemos la posibilidad de tenerlo. Todo, en el mundo virtual, está disponible de manera infinita. Y eso nos hace desear aún más tener algo especial. Es lo que proporcionan los NFT, una prueba de que la versión que tenemos es diferente. Hemos trasladado, vía blockchain, la misma premisa de la economía tradicional, donde la escasez es un valor, al mundo conectado. En estos momentos da igual la calidad de la obra de arte, si podemos pagar por el Nyan Cat, lo que obtenemos es el derecho a presumir. Eso no explica que se desembolsen grandes cantidades por el monito de la pregunta, lo que sucede es que se está utilizando el NFT como un valor de inversión como se haría con una criptomoneda, solo que, en este caso, probablemente, esté menos afectado por la grandes fluctuaciones del mercado.

Uno de los grandes saltos conceptuales de los NFT es el sentido de propiedad que plantean, ya no hay obra física y lo que se adquiere es un certificado digital registrado en una cadena de bloques (blockchain) que hace de registro y asegura tanto la propiedad como la exclusividad de la ‘obra’ adquirida. Sin embargo, la obra sigue siendo digital y por tanto replicable infinitamente. De hecho, ha sido noticia hace poco la creación de un portal basado en el mítico The Pirate Bay dedicado exclusivamente al pirateo de los NFT ¿Qué lectura haces de este fenómeno, tanto en relación con la exclusividad y propiedad de los NFT, como en el impacto que pueden tener sobre estos conceptos en el mercado artístico en general?

Antes, un video artista vendía su obra si realizaba una edición con un packaging especial, pero lo más habitual es que lo colgara en su web para su visualización gratuita. Ahora si posees el token otorgado por el artista como contrato de propiedad, tu token (que no la obra, que sigue siendo propiedad intelectual del autor), comienza a valer dinero. No hace falta que tengas el vídeo en soporte físico, basta con que puedas ir diciendo por ahí que es tuyo, y no importa que el resto del mundo lo pueda ver. Un token representa un valor financiero o un activo digital, son como fichas de casino que se pueden usar para comprar arte, pero también en cualquier momento puedes convertirlo en moneda. Creo que esta última característica es la que hace muy apetecible que se puedan falsificar, evidentemente.

A modo de reflexión final ¿Qué futuro le auguras a los NFT? ¿Supondrán un cambio de paradigma en el mundo del arte o por lo menos en el mercado artístico, o por el contrario desaparecerán o se convertirán en otra plataforma de especulación y compra y venta de intangibles más?

¿Conocéis el cuento de El traje nuevo del Emperador de Hans Christian Andersen? A mí me viene a la mente cada vez que se habla de NFT. Cualquier cosa que pase con la supuesta (según muchos analistas) burbuja económica de las criptomonedas y especialmente del ethereum, va a afectar directamente al mundo de los tokens no fungibles. Así que no estamos hablando de valores artísticos del mercado sino de otros más especulativos. No soy experto en predicciones de ese tipo, pero sí diré que después de que el ahora históricamente famoso artista Beeple vendiera su JPEG de miles de fotos digitales como NFT por una barbaridad de Ethereum, rápidamente transfirió ese dinero a dólares. En todo caso, y en mi opinión, los NFT utilizados para la autentificación de obras que tienen valor intrínseco son un gran avance e, incluso, se extenderán para autentificar las obras de arte en soportes físicos. No creo que tengan el mismo recorrido en el mercado del arte los NFT de colecciones de gatitos pixelados (lo que no significa que no sean una inversión como variante de criptmoneda).  Lo cierto es las posibilidades de tener un éxito aceptable en este campo siguen siendo muy pocas incluso para los artistas digitales con más trayectoria, y parece que, tras un tremendo boom, las compraventas se están estabilizando y asemejando a las del coleccionismo tradicional. La novedad pasará, y lo hará rápidamente porque este mundo gira a mucha velocidad, los NFT se usarán comúnmente, porque serán necesarios para lucir una camiseta determinada o unas zapatillas exclusivas en nuestro avatar del metaverso, que será el espacio habitual de socialización que sustituirá a las actuales redes sociales. Y cuando esto pase, tener un NFT si no es de algo que valga la pena, no será exclusivo de nada. Es muy probable que dentro de un tiempo nos gastemos dinero en comprar el NFT de un traje de una marca determinada para que nuestro avatar de profesor VIU imparta la clase en un aula de realidad virtual del Campusviu.

Emilio Vivallo autor
Emilio Vivallo

Equipo de Comunicación de la Universidad Internacional de Valencia.