Selecciona tu país

Las vacaciones, tal como las conocemos ahora, son una creación relativamente reciente. Aunque desde la época de la Grecia Clásica existía la noción de que era necesario contar con tiempo libre, estos períodos de asueto siempre estuvieron reservados a las clases privilegiadas. No es hasta comienzos del siglo XX, con el avance de los movimientos obreros y la conquista de los derechos de los trabajadores, que las vacaciones dejan de ser un privilegio y pasan a considerarse un derecho fundamental.

Hoy en día existe un amplio consenso en que las vacaciones no solo son necesarias para el bienestar individual, sino que además son un factor fundamental en el correcto funcionamiento de empresas e instituciones. Para entender mejor los beneficios psicológicos, físicos y sociales que tienen las vacaciones, nos pusimos en contacto con el Dr. Jesús González-Moreno, Licenciado en Psicología, Máster Universitario en intervención psicológica en ámbitos sociales, doctor en Piscogerontología y director de la Maestría Oficial en Dirección Sanitaria y Gestión Clínica y de la Maestría Oficial en Psicología General Sanitaria de VIU.

 

¿Cuál es la importancia de las vacaciones a nivel psicológico? ¿Cuáles son sus principales beneficios?

Aunque a los seres humanos nos gusten las rutinas, romper de vez en cuando los hábitos laborales para descansar y desconectar es algo imprescindible y que ha reportado múltiples beneficios. Los estudios muestran que las vacaciones ayudan a reducir el estrés, disminuir el desgaste físico y mental, mejoran el estado anímico favoreciendo la salud mental, también se han reportado beneficios a nivel físico como son la disminución de la presión arterial y la probabilidad de desarrollar síndrome metabólico.

En definitiva, las vacaciones implican un momento necesario para cortar esas rutinas, reorganizar nuestras preferencias, para desconectar y poder volver con mayor energía.

¿Cuánto tiempo necesitamos para ‘desconectar’ de nuestra rutina? ¿Qué procesos debe realizar el cerebro para eliminar o mitigar los efectos del estrés en nuestro organismo?

Cualquier descanso vacacional que nos tomemos en momentos de mucha carga mental o física va a ser positivo, de hecho, las personas perciben como beneficioso y valoran como satisfactorio incluso los descansos de un día. No obstante, para poder deshabituarnos de la rutina habitual y acostumbrarnos a estar de “vacaciones” requiere un tiempo no inferior a siete días, lo ideal es en torno a 10-12 (unas dos semanas), de forma que te permita a olvidarte del trabajo, disfrutar de las vacaciones y afrontar el regreso a el trabajo con una mayor motivación.

El estrés es algo que nuestro organismo necesita para su funcionamiento diario, no es cuestión de evitarlo a toda costa, sino que debemos aprender a manejarlo e impedir que se muestren sus efectos nocivos por su intensidad o por su mantenimiento a lo largo del tiempo. Marcarse prioridades, establecer un tiempo para actividades placenteras o relajantes, evitar pensar continuamente en los problemas, mantener relaciones que aporten apoyo emocional y realizar ejercicio físico, son algunas cuestiones que pueden ayudar al cerebro a mitigar los efectos del estrés.

¿Qué características deben tener, idealmente, unas vacaciones si lo que buscamos con ellas es descansar, reponernos y combatir el estrés? ¿Cómo debemos gestionar las tecnologías de comunicación como mail, rrss, etc.?

Las vacaciones deben ayudar a romper las rutinas habituales del día a día y aportarnos desconexión, descanso y disfrute. Para unas personas esto significará estar tumbado en la hamaca cerca del mar, mientras que para otras personas esto se dará mediante rutas a sitios recónditos. Lo que deben aportar es esa evasión de la rutina cotidiana.

Estas vacaciones deben tener una planificación flexible, alejada de las obligaciones laborales, deben incluir tiempos sin hacer nada y evitar sentir la presión del tiempo, por tanto, sería ideal apagar los despertadores y no marcarse horarios demasiado estrictos.

En lo que respecta a las nuevas tecnologías, deberíamos utilizarlas en beneficio de la consecución de esa relajación y descanso, evitando leer email del trabajo (y por supuesto, de responderlos), silenciando los grupos de chat estrictamente laborales y no utilizar el ordenador para adelantar trabajo o desatascar tareas pendientes.

En cuanto a las redes sociales, a la mayoría nos gusta mostrar que somos felices en vacaciones, pero no nos obsesiones con ello y simplemente disfrutemos del momento.

¿Qué consecuencias tiene la falta de vacaciones sobre nuestra salud mental y física?

Las vacaciones son necesarias para mantener nuestro rendimiento laboral, reducir nuestra carga diaria y evitar el estrés laboral.

No tomarse vacaciones puede conllevar un agotamiento físico y mental, que si se mantiene en el tiempo puede derivar en problemas de ansiedad o depresión. Además, a nivel físico, se ha mostrado que la falta de vacaciones puede estar relacionada con problemas cardiovasculares.

¿Qué consejos darías para aprovechar al máximo las vacaciones a alguien que busca descansar, desconectar y recuperar energía, pero no tiene opciones de desplazarse fuera de su entorno habitual?

Aunque no podamos desplazarnos fuera de nuestro entorno habitual, no significa que no podamos disfrutar de unas merecidas vacaciones. Tan sólo deberemos buscar actividades que nos aporten desconexión, relajación y con las que disfrutemos. Pueden ser desde actividades tan simples como un tiempo de lectura de una novela que nos interese, un baño o una ducha relajante, una comida/cena en el parque o en el balcón…hasta hobbies más elaborados como el arte, el bricolaje o el deporte especializado. Además, puedes buscar momentos para disfrutar de los tuyos y de tu entorno, es un buen periodo para fomentar y mejorar tanto las relaciones con los demás como con nosotros mismos. En definitiva, busca momentos para alejarte de lo que habitualmente realizas en el trabajo, y ocupa tu tiempo en aquello que más te agrade.