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Expertos VIU | David Cebrián: Libro de papel y libro electrónico, apuntes sobre una falsa dicotomía

Emilio Vivallo-Ehijo

De las pocas cosas positivas que nos ha dejado el COVID, se encuentra el explosivo aumento de la venta de libros. Con el confinamiento primero, y el distanciamiento social y los cambios de las dinámicas de interacción luego, la lectura ha vivido un auge sostenido, que llevó a que, en 2021, el sector editorial consiguiera las mejores cifras de ventas de la última década. Sin embargo, al contrario de lo que ha pasado con otros formatos, donde la inmediatez y la comodidad de lo digital se ha impuesto al soporte físico, en el mundo de las letras sigue primando el papel frente a la tinta electrónica. Para conocer un poco más sobre el por qué de esta excepcionalidad y qué podemos esperar del futuro, nos pusimos en contacto con David Cebrían, director editorial de Espasa y docente del Maestría en Edición y Gestión Editorial de VIU.

A pesar de que no han sido pocos los expertos que han anunciado la muerte del libro en papel, incluso poniéndole fecha a su desaparición, ahí sigue, tan popular como siempre. ¿Qué tiene el libro en papel que no tiene el libro electrónico?

Un sabio como Umberto Eco decía: “El libro es como la cuchara, el martillo, la rueda, las tijeras. Una vez que se han inventado, no se puede hacer nada mejor”. No puedo estar más de acuerdo.

Tanto en el formato físico como en el digital, tienes acceso a lo más importante de un libro; su contenido, pero en el libro físico encontramos placeres que le están vedados al digital. Ir a las librerías, ojear, seleccionar, tocar y colocar el libro elegido en las estanterías de tu casa son ritos de los que un lector difícilmente puede prescindir.

Dicho todo esto, creo que el libro digital no es -como se le suele presentar - un enemigo del libro físico, sino un aliado fabuloso que permite en muchas ocasiones solucionar problemas a los lectores: espacio, disponibilidad, accesibilidad…

Según datos del Statista Global Consumer Survey, el libro físico sigue dominando las preferencias de los lectores, con excepción de China. ¿Crees que se trata de una tendencia que se seguirá manteniendo en el tiempo o se terminará imponiendo la tinta electrónica?

En el futuro inmediato el libro físico ha demostrado una fortaleza que me hace pensar que será, sin duda, el formato favorito de los lectores. Hace más de veinte años que algunos gurús presagiaron su muerte y, a día de hoy, no muestra ni el más mínimo síntoma de enfermedad.

En el mercado español, a semejanza de la inmensa mayoría de los mercados, su cuota multiplica varias veces la del digital.

¿Cómo afectan fenómenos como la crisis de suministros provocada por la guerra de Ucrania a la producción y precio de los libros en papel? ¿El libro electrónico enfrenta problemas similares debido a los vaivenes de la economía y/o la geopolítica?

Es cierto que la guerra de Ucrania y los problemas causados por la COVID-19 en la cadena de suministros han tensionado el abastecimiento de papel y cartón en el mercado internacional, pero a día de hoy, y gracias a la profesionalidad del sector en España, esos problemas no han tenido efecto en los lectores.

Estos incrementos en el precio de las materias primas tampoco han tenido, hasta el momento, un efecto significativo en el coste de los libros para el consumidor final.

¿Qué ventajas tiene, a tu juicio, el libro electrónico frente al de papel?

Las ventajas que destacan los lectores digitales son: la inmediatez, la mayor accesibilidad y la portabilidad.

También hay lectores que se refugian en el digital por un problema de espacio en sus hogares.

Las nuevas generaciones, los nativos digitales, están más familiarizados con las pantallas que con el papel. ¿Crees que esto se traducirá, en un futuro, en el predominio del libro electrónico?

Por lógica debería ser así, pero no es lo que está pasando. El género que lidera el crecimiento en el sector editorial es el infantil/juvenil. Además, eventos recientes como Sant Jordi o la Feria del Libro de Madrid donde miles de lectores jóvenes se agolpan para conocer a sus autores favoritos y comprar sus libros nos hacen pensar que la sentencia de Eco, anteriormente citada, tiene pinta de mantenerse vigente durante mucho tiempo.

Emilio Vivallo
Emilio Vivallo-Ehijo

Equipo de Comunicación de la Universidad Internacional de Valencia.