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Cuando hacemos uso de las nuevas tecnologías de la información existen algunas brechas digitales en la “nube” que permiten vulnerar nuestra navegación y poner en “jaque” la data personal: se trata de los ataques cibernéticos o ciberamenazas.

Las ciberamenazas pueden llegar a significar un verdadero peligro para nuestra privacidad digital y provocar diversos tipos de daños, especialmente, el robo de nuestra información personal, como los datos de una tarjeta de crédito, direcciones, accesos web, entre otros. 

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Pero las ciberamenazas no solamente afectan a personas naturales o usuarios, sino también a estados, bancos y empresas de todo tamaño que no necesariamente se desarrollan en el rubro tecnológico.

Los hackers, criminales cibernéticos, espías de industrias, etc., están a la orden del día para provocar pérdidas directas, chantajear, suplantar o conseguir información que uno no quisiera proporcionar.

Cómo identificar ciberamenazas

Quienes utilizan la tecnología para trabajar o realizar transacciones deben conocer las principales formas de ciberamenazas o al menos tener una noción de cómo poder identificar alguna en la vida diaria.

Campañas de phishing

En este caso se trata de ciberdelincuentes que buscan obtener, a través del engaño, datos confidenciales (datos bancarios, de tarjetas de crédito y contraseñas) de un usuario que navega en Internet. 

Muchas veces basta con dar click en un enlace o descargar un archivo adjunto para hacer peligrar una empresa o desencadenar el robo de identidad.  

A menudo se trata de correos electrónicos sospechosos o de dudosa procedencia que piden datos personales a cambio de algún supuesto beneficio. Dichos correos suelen tener apariencia seria y algunas veces es difícil de saber si provienen de una fuente oficial. 

Es importante estar alertas y, si algo es digno de sospecha, lo opción preferencial siempre será preguntar a otras personas acerca de la veracidad de la información o mejor aún, no dar click ni abrir algún archivo si no se tiene cien por ciento certeza de su objetivo.

Malware

El malware es una ciberamenaza común. Se refiere a programas o “software malicioso” que generan daño al sistema operativo de nuestros computadores, ya sea corrompiendo datos o tomando control parcial del sistema mismo. 

Entre los ejemplos más comunes de malware encontramos los virus, gusanos, troyanos, spyware, adware y ransomware.  

Tomemos de ejemplo uno de ellos: el ransomware. Este es un tipo de ciberamenaza que cifra información y posteriormente pide al usuario una transacción económica a cambio de una clave que le permita seguir navegando o le permita acceder a una información personal confidencial.

¿La forma de prevenirlo? Tal vez la mejor es implementar tecnologías que se actualicen constantemente, escaneen y encuentren el malware que intenta ingresar a nuestro sistema operativo para, finalmente, eliminarlo. 

Ataques basados en IoT

Otra ciberamenaza común se relaciona con el conjunto de dispositivos que reciben y transfieren datos a través del Internet entre sí, también llamados dispositivos de IoT (Internet de las cosas, en español).

Cuanto más dispositivos estén conectados y en funcionamiento existe mayor riesgo de una ciberamenaza, es decir, que hackers vulneren y controlen dispositivos simultáneamente con diferentes fines.

Los piratas informáticos podrían, en este caso, utilizar lo que se conoce como “ataque de denegación de servicio” o “DoS”, con el objetivo de sobrecargar una red para que pierda conectividad y que sus usuarios simplemente no puedan hacer uso del sistema con el que trabajan. 

Este tipo de ciberamenaza tiene una misión específica: dejar fuera de servicio los servidores de la potencial competencia, es decir, desestabilizarlo e inhabilitarlo en el uso de la red inalámbrica. 

Esta ciberamenaza también cuenta con una forma de hacer daño de mayor amplitud: el DDoS, el cual provoca que un servicio online quede inhabilitado al atiborrarlo con tráfico de muchas computadoras y ocupar su ancho de banda.

¿Cómo se puede salvar a una empresa de un ataque de DDoS? Al ser difícil detectar o bloquear a los atacantes de forma individual –ya que proviene de múltiples fuentes–, lo único que pueda hacerse es adquirir un mecanismo de seguridad corporativa, como un buen firewall o diferentes tipos de estrategia multinivel. 

5 consejos para prevenir y hacer frente a las ciberamenazas

Si bien las ciberamenazas mencionadas en este artículo son las más comunes, existen  otras, mucho más sofisticadas, que se encuentran a la orden del día para atacar sistemas operativos y obtener información confidencial.

La gravedad de los daños ha incrementado conforme el paso de los años y los crímenes cibernéticos pueden llegar a generar incluso mayor daño que un robo físico. 

Las empresas y usuarios deben aprender las diferentes opciones de ciberseguridad que presenta el mercado para saber cómo defender mejor sus intereses. El consejo es que deben tomar medidas preventivas sin dilación. Para conseguir evitar incidentes hay cinco aspectos básicos que no deben dejarse de lado: implementar un control de los accesos, realizar copias de seguridad, activar un firewall, realizar actualizaciones e instalar software antimalware.

 

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Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia