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Educación

Gestión emocional en la universidad online: ¿cambia entre el grado y el posgrado?

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Javier Pagán Marco

La forma en que los estudiantes gestionan sus emociones influye en cómo afrontan las dificultades académicas y en su bienestar psicológico. En la universidad online, donde la flexibilidad facilita compatibilizar los estudios con distintas circunstancias personales y profesionales, comprender estos procesos puede ayudar a acompañar mejor al alumnado. Una investigación con estudiantes online muestra algunos procesos comunes en grado y posgrado, junto con algunos matices relevantes.

Índice

¿Por qué importa la gestión emocional en la universidad?

Estudiar en la universidad implica mucho más que asistir a clases, entregar trabajos o superar exámenes. También supone afrontar momentos de incertidumbre, presión por el rendimiento, frustración ante los errores y la necesidad de organizar el propio aprendizaje.

La regulación emocional no significa bloquear lo que sentimos ni intentar estar siempre bien. Consiste en reconocer las emociones y responder ante ellas de una manera que no nos aleje de nuestros objetivos. Cuando resulta difícil aceptar el malestar o controlar los impulsos en momentos de tensión, también puede ser más complicado planificar, pedir ayuda o mantener la implicación en una tarea.

En la enseñanza online, estas habilidades adquieren especial interés porque el alumnado dispone de un mayor margen para organizar su aprendizaje. Desarrollar estrategias de autorregulación y disponer de canales de orientación accesibles puede ayudar a aprovechar esa autonomía de forma eficaz.

¿Qué significa desconectarse del problema?

Una dificultad académica no siempre se traduce en abandono visible. Un estudiante puede seguir entrando al campus virtual, asistiendo a sesiones o revisando materiales y, al mismo tiempo, empezar a distanciarse del problema que necesita afrontar.

A esta respuesta podemos llamarla desconexión centrada en el problema: evitar, retrasar o reducir la implicación activa ante una dificultad concreta. Puede aparecer cuando la persona se siente saturada, bloqueada o con poca capacidad para actuar. Reconocer estas señales puede ayudar a actuar antes de que una dificultad puntual termine afectando al bienestar o al progreso académico.

¿Qué observamos en estudiantes de grado y posgrado?

Una investigación desarrollada con 718 estudiantes universitarios online analizó la relación entre dificultades de regulación emocional, desconexión centrada en el problema y sintomatología depresiva, comparando alumnado de grado y de posgrado.

El primer hallazgo fue común a ambos grupos: las dificultades para aceptar las emociones y para controlar los impulsos se asociaron con más síntomas depresivos. Es decir, cuando resultaba más difícil gestionar las emociones, también tendían a aparecer más síntomas depresivos.

La principal diferencia apareció en el alumnado de posgrado. En este grupo, la dificultad para aceptar las emociones se relacionó con una mayor desconexión ante los problemas académicos; en grado, esta asociación no se observó de la misma manera.

Esto no significa que los estudiantes de posgrado tengan más dificultades ni que esta etapa formativa sea más problemática. El resultado señala, simplemente, que en esta muestra la no aceptación emocional parecía estar especialmente vinculada con la forma en que el alumnado de posgrado afrontaba determinadas dificultades académicas.

¿Cómo interpretar estos resultados?

El estudio muestra asociaciones, no relaciones de causa y efecto. Por tanto, no puede afirmarse que una dificultad emocional provoque directamente desconexión o síntomas depresivos. Sí permite comprobar que estos procesos aparecen relacionados y que merece la pena tenerlos en cuenta al diseñar estrategias de orientación y seguimiento.

Los resultados también sugieren que no todos los estudiantes necesitan exactamente el mismo tipo de apoyo. El momento formativo y las circunstancias personales pueden influir en la manera de afrontar una dificultad, por lo que conocer mejor estos procesos puede ayudar a ajustar el acompañamiento a las necesidades del alumnado.

¿Qué puede hacer la universidad online?

La modalidad online ofrece una oportunidad especialmente valiosa para integrar el acompañamiento en el propio entorno de aprendizaje. El campus virtual, las tutorías y los canales de comunicación permiten orientar al alumnado, detectar señales tempranas de bloqueo, ofrecer pautas de planificación y facilitar apoyo cuando aparecen dificultades.

En este sentido, no se trata de convertir cada problema académico en una cuestión psicológica, sino de reconocer que el aprendizaje también tiene una dimensión emocional que el profesorado debe saber gestionar con herramientas adecuadas como las que se abordan en el Máster en Formación del Profesorado de VIU. Atenderla puede ayudar al estudiante a aprovechar mejor los recursos de la universidad, pedir apoyo a tiempo y mantener su implicación ante los obstáculos.

La dimensión emocional del aprendizaje universitario

La regulación emocional no es una capacidad fija, sino algo que puede desarrollarse con la experiencia. Aprender a aceptar una emoción no significa resignarse ni dejar que determine nuestra conducta, sino reconocerla y encontrar la manera de seguir actuando a pesar del malestar.

Esto cobra especial importancia en la universidad, donde es habitual atravesar momentos de inseguridad, frustración o sobrecarga. Aprender a afrontar estas situaciones y saber cuándo pedir ayuda también forma parte del proceso de aprendizaje.

En este contexto, la flexibilidad de la universidad online permite combinar autonomía y acompañamiento de una forma especialmente interesante. Universidades como la Universidad Internacional de Valencia (VIU) trabajan en esta línea, presentando entornos que priorizan el bienestar del alumnado junto a su progreso académico.

Incorporar la dimensión emocional a la experiencia universitaria puede contribuir a que el alumnado afronte mejor las dificultades, mantenga su implicación y avance en su formación sin perder de vista su bienestar.

Preguntas frecuentes sobre el Máster en Formación del Profesorado de VIU para la gestión emocional en las aulas

El programa te enseña a identificar señales tempranas de lo que se conoce como "desconexión centrada en el problema": cuando un estudiante sigue asistiendo a clase o entrando al campus virtual, pero evita afrontar una dificultad por saturación o bloqueo. A través de asignaturas sobre atención a la diversidad y mediación, aprenderás a crear canales de comunicación que te permitan intervenir a tiempo.

El máster te prepara para comprender la dimensión emocional del aprendizaje. Aprenderás a diferenciar la frustración o el bloqueo puntual ante una tarea (que se resuelve con pautas de planificación y apoyo docente) de situaciones que requieren la derivación a especialistas.

El programa cuenta con una optativa titulada "Educación emocional y habilidades sociales. La empatía", complementada con la asignatura de "Mediación". En ellas, aprenderás a diseñar dinámicas de grupo y protocolos de actuación reales para gestionar conflictos.

Imagen Javier Pagán Marco
Javier Pagán Marco

Personal Docente Investigador del área de Comunicación