La terapia dialéctica conductual es un tipo de terapia cognitivo conductual que utiliza la terapia individual y la grupal para capacitar a las personas a aprender y utilizar nuevas habilidades para desarrollar una vida que vale la pena vivir (Behavioral Tech, 2017).

Creada por la Dra. Marsha Linehan a finales de la década del 70 del pasado siglo, la terapia dialéctica conductual es consecuencia de la insatisfacción de Linehan y sus colegas con los resultados que obtenían de la aplicación de la terapia cognitivo conductual en poblaciones de pacientes multiproblemáticos.

Inicialmente desarrollada para el tratamiento de personas con conductas suicidas y trastorno límite de la personalidad (actualmente es el tratamiento de primera línea para esta población), se ha aplicado con éxito en otros trastornos como la depresión o el abuso de sustancias.

 

La terapia dialéctica conductual, ¿en qué se diferencia de la terapia cognitivo conductual?

Conceptualmente el término dialéctico implica la existencia de fuerzas en oposición que llevan a la evolución personal y social. De especial interés para la terapia dialéctica conductual son las fuerzas de cambio y de aceptación.

Linehan observó que en la terapia cognitivo conductual se hacía un énfasis excesivo en la necesidad de cambio, lo que llevaba a que los pacientes se sintieran culpables e incomprendidos.

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Sin embargo, si a la par de la necesidad de cambio se trabaja la aceptación de sí mismo y lo que rodea al paciente, las posibilidades de éxito terapéutico se elevan.

Además de este cambio conceptual central, hay que hacer notar que la terapia dialéctica conductual cuenta con un programa estandarizado y plasmado en un manual que guía todo el proceso terapéutico.

 

¿Qué objetivos tiene la terapia dialéctica conductual?

Más que de objetivos, en el entorno de la terapia dialéctica conductual se habla de funciones y hay 5 claramente definidas:

  • Aumentar las capacidades, por ejemplo, las relativas a la regulación emocional, el centrarse en el aquí y ahora o las habilidades interpersonales.
  • Generalizar las habilidades, es decir, que lo aprendido en consulta sea aplicado en contextos naturales de la vida diaria. En este sentido el coaching por vía telefónica es una herramienta útil.
  • Mejorar la motivación y reducir las conductas disfuncionales, un objetivo ambicioso dada la complejidad de la población de pacientes a los que va dirigido el tratamiento. Algunas técnicas implementadas en consulta ayudan en este sentido, por ejemplo, llevar una tarjeta diaria de autoregistro.
  • Mejorar y mantener las capacidades y motivación del terapeuta que constantemente se ve retado por el desafío profesional que representa una persona con trastorno límite de la personalidad. Para esta función las reuniones semanales del equipo de terapeutas que se aconsejan son de gran ayuda.
  • Estructurar el ambiente, de forma que lo que rodea al paciente contribuya a alcanzar los objetivos terapéuticos y no se convierta en un reforzador de conductas desadaptativas.

 

¿Cómo se aplica la terapia dialéctica conductual?

El programa en la práctica consiste en una sesión semanal de terapia individual de aproximadamente una hora de duración, una sesión semanal de entrenamiento de habilidades en grupo (1.5-2.5 horas) y una reunión semanal del equipo de terapeutas (1-2 horas).

Otra opción importante es el coaching telefónico que se provee en vivo, siempre antes de que ocurra la conducta problema y nunca después.