Dentro de los muchos aspectos que se estudian en las carreras relacionadas con la informática hay procesos y recursos que se convierten en pilares imprescindibles de esta profesión. Ocurre, por ejemplo, con las bases de datos, que son tan utilizadas en todo tipo de ámbitos que requieren un gran nivel de profesionales capaces de crearlas, personalizarlas y administrarlas. De un conocimiento amplio de estos centros de información dependerá para muchos estudiantes ser capaces de encontrar un buen puesto de trabajo que les permita cumplir sus metas en cuanto a la transformación que realizarán en profesionales de la informática.

El acceso rápido y efectivo a un determinado cúmulo de información depende en gran medida de un correcto diseño de base de datos. Como indicamos, son un elemento imprescindible sin el cual hay pocos negocios que puedan llegar a subsistir. Todo tipo de empresas y organizaciones utilizan bases de datos, incluso aunque no lo sepan porque las tengan configuradas de una manera automática. Su importancia es extrema, siendo necesarias para contar con el respaldo de un banco de datos que contenga toda la información vital con la que organizaciones, gobiernos, instituciones y empresas funcionan.

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Pero trabajar con bases de datos no es una tarea que se pueda iniciar de la noche a la mañana. Requiere implicación, esfuerzo y tesón. Es necesario tener en cuenta muchos elementos que resultan necesarios para que sea posible crear y personalizar las bases de datos de forma adecuada teniendo en cuenta las circunstancias y requisitos de cada caso. El objetivo de crear un buen diseño consiste en adaptar las funciones y características de la base datos a sus necesidades y que además puedan actualizarse fácilmente si así fuera necesario. En base a esto vamos a comentar algunos de los aspectos que primero aprenderán quienes comiencen a estudiar los entresijos de las bases de datos.

 

Comenzando por lo básico

No hay que intentar correr antes de aprender a caminar, así que lo primero será conocer los factores básicos de las bases de datos. Descubriremos que la información almacenada se encuentra organizada de forma general en tablas que a su vez están formadas por columnas y filas. Cada tabla contiene un tema distribuido en columnas o campos y filas también llamadas registros. El proceso que aprenderemos para crear una base datos se guía por una serie de pasos.

El primero consiste en identificar y organizar toda la información que será registrada, de manera que evitemos la presencia de datos duplicados o redundantes, minimizando el margen de error. Es necesario que la información sea correcta y precisa, dado que de otra forma producirá que nos encontremos con informes equivocados. Si la base de datos ha sido bien diseñada, permitirá que la información esté dividida por temas ubicados en tablas, proporcionando acceso a la información cuando sea necesario.

A continuación es importante fijar la función que va a desempeñar la base de datos, de manera que sirva como referencia en el proceso de diseño. La finalidad de establecer el propósito de uso radica en centrar los objetivos a la hora de tomar decisiones, por lo que conviene delimitar con precisión cómo pensamos utilizar la base de datos y quién la utilizará. Lo siguiente será elegir la información adecuada. Comenzaremos organizando la información existente y determinando en qué posición debe colocarse. Para esto es posible crear una lista con las casillas donde registremos cada una de las cápsulas de información. Es importante desmembrar cada elemento en categorías que respondan a necesidades futuras sin que generen conflictos a la hora de solicitar informes o hacer consultas.

 

Directrices para el diseño

Por último daremos algunas directrices de diseño para que los tengamos en mente cuando continuemos con el desarrollo de la base de datos. Tenemos que identificar las tablas, dividiendo la información en tablas dependiendo de las exigencias de cada caso. Si tenemos un negocio podremos crear una tabla en la cual reunamos los datos de los clientes y en otra la de los productos. En cada tipo de tabla tendremos unos campos determinados en base a las necesidades de gestión con las que nos encontremos.

Otros aspectos a los que prestar atención serán el vínculo entre tablas o la especificación de llaves primarias que nos permitan un uso más eficiente de las bases de datos. Y por último, tendremos que recordar siempre buscar los posibles errores que hayamos cometido en el camino o que se hayan producido por la presencia de datos determinados. Porque siempre puede haber errores.

Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia