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Difundir buenas prácticas en cualquier ámbito de la educación, y de manera específica en educación musical, es una forma interesante de dar a conocer el trabajo que algunos docentes realizan en sus respectivos contextos educativos. Algunos blogs, repositorios o perfiles en las redes sociales cumplen esta finalidad y es bueno descubrir allí algunas experiencias inspiradoras. Sin embargo, no siempre es fácil establecer la diferencia, ya que al no haber un proceso de curación algunas veces parece que todo lo que circula por la red, por el simple hecho de estar ahí, tiene el mismo valor. Demás está decir que los criterios de selección son siempre parciales, puesto que dependen del punto de vista del editor o del curador, pero aún admitiendo esto, pasar por determinados filtros siempre garantiza un mínimo de calidad. Esta fue la tarea que hace casi veinte años, en los inicios de Internet, me propuse cuando cree BIVEM (Biblioteca Virtual de Educación Musical) como parte de mi tesis doctoral, un proyecto que, tras haber cumplido su ciclo, dejará de existir en un par de meses. Pero no es de ese proyecto de lo que me gustaría hablar, sino de uno nuevo, llamado inspire-music , un portal que se lanzará en julio de 2016 y que fue presentado el pasado mes de marzo en el Congreso Internacional de SEMPRE (Society for Education, Music and Pscyhology Research), en Londres.

Inspire-music es un proyecto abierto en el que se invita a toda la comunidad del ámbito de la educación musical a pensar juntos, compartir prácticas y desatar la imaginación. Se trata de una iniciativa profesional diseñada para contribuir a que el aprendizaje musical sea más consistente, de mejor calidad, más diverso y más sostenible entre los niños y los jóvenes de Inglaterra.

La idea de crear el portal surgió tras la identificación de numerosas prácticas innovadoras durante la realización del informe titulado 'Inspiring Music For All: The next steps in innovation, improvement and integration’, bajo el patrocinio de la Paul Hamlyn Foundation. Además de identificar esas prácticas, el equipo de investigadores observó que encontrar nuevas ideas y enfoques para renovar sus clases era un gran desafío para muchos docentes. De ahí surgió la idea de ofrecer proyectos que sirvieran como inspiración a través de este portal concebido como un espacio de aprendizaje profesional colaborativo en el que las personas puedan descubrir nuevos enfoques y acceder a investigaciones con evidencias que den soporte a sus ideas, así como a compartir sus propias prácticas y estrategias.

Desde el portal se hace un llamamiento a cualquier docente o músico que trabaje con niños y jóvenes de 0 a 19 años, bien para enviar sus propuestas o para conocer las de otros colegas, ya sea en la propia web, suscribiéndose a la lista de correos o siguiendo la cuenta de Twitter @inspiremusicorg y usando los hashtags #YouInspireMusic and #ThinkingTogether.

Katherine Zeserson, Directora de inspire-music en la Paul Hamlyn Foundation realiza una breve presentación del proyecto. ¿Y por qué hablar sobre este proyecto? Creo que por dos razones. En primer lugar, porque a partir de julio tendremos la oportunidad de conocer las experiencias que se vayan incorporando (algunas de las cuales fueron presentadas en el congreso, y eran realmente interesantes). En segundo lugar, porque sería un buen modelo a imitar. Hacerlo nos ayudaría a dar a conocer algunas de las muchas experiencias de gran valor que se realizan en las aulas, en los barrios y en otros contextos y, con un poco de suerte, a que los responsables políticos entiendan que la música es algo más que un pasatiempo.  

Andrea Giráldez Colaborador Docente Maestría Oficial en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas