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Valencia a 17 de noviembre 2017.- Pese a que la paridad total en el emprendimiento está todavía lejos de conseguirse y los hombres continúan siendo más propensos a la hora de emprender, la tasa de emprendimiento femenino en México es del 42,8 % aunque se reduce al 25,7 % cuando se trata de actividades de mayor calidad. En lo que respecta al entorno empresarial femenino, ha habido una mejora general en materia de transferencia de tecnología a las empresas y en materia financiera. Según señala el profesor Carnicer de la Universidad Internacional de Valencia (VIU) para mejorar la tasa de emprendedoras mexicanas se debe mejorar también la orientación hacia los mercados exteriores. Banner "América Latina ha experimentado cambios muy positivos en los últimos 15 años en el ámbito de políticas macroeconómicas prudentes e inversiones en infraestructuras, educación y fortalecimiento de la capacidad productiva de las empresas. Ahora bien, desde 2012 esta región se está enfrentando a un continuo declive en su ritmo de crecimiento como resultado de un entorno particularmente adverso a los exportadores de productos básicos” Según David Carnicer Sospedra, profesor del MBA de la Universidad Internacional de Valencia (VIU)  y la experta de género Dolores Vidal Conesa. Según el informe general del GEM (Global Entrepreneurship Monitor) algunos países  de América Latina como México, tienen mejores índices femeninos de emprendimiento ya que gozan de un ecosistema empresarial favorable para las mujeres involucradas en actividades de mayor valor añadido. Por otra parte y según el experto de la VIU apunta como principal obstáculo de emprendimiento “la inexistencia de subvenciones públicas o gubernamentales por lo que la financiación inicial muy a menudo proviene de familiares o personas inversoras informales, y a causa de ello se ven perjudicadas las mujeres, los jóvenes y los habitantes de zonas rurales”. Por último y según el profesor de la Universidad Internacional de Valencia concluye que “parece un hecho constatado que cultural, social, política y económicamente, la realidad del emprendimiento en las mujeres en México es diferente a la de los hombres. Para alcanzar la igualdad real entre hombres y mujeres será necesario tenerlas más en cuenta e ir resolviendo los signos de desigualdad basados en esas diferencias.”