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El próximo sábado comienza el mes de julio, y con él un éxodo vacacional que se extenderá mayoritariamente durante 2 meses, son los meses centrales de las ansiadas vacaciones de verano, las “largas”. Entre el viernes 31 de junio y el domingo 2 de julio tendrá lugar ese fenómenos conocido como “operación salida de julio”, para anunciar que, como fechas de alto riesgo, desde el viernes 28 al lunes 31 de julio tendrá lugar una “operación regreso de julio” que, además coincidirá con la “operación salida de agosto”. Las llamadas “vacaciones de verano”, que coinciden con un elevadísimo número de fiestas y eventos lúdicos locales, terminarán con la “operación regreso de agosto”, teóricamente entre el 29 y el 3l de agosto, pero que podría alargarse hasta el domingo 3 de septiembre dado que el día 1 es viernes.

¿Por qué empiezo con esta obviedad que muchos ya tendrán previsto? Porque probablemente hayan olvidado los balances del verano de 2016 y no nos fijemos en las revisiones para este año. La DGT estima que durante julio y agosto se realizarán más de 84 millones de desplazamientos de vehículos por carretera, prácticamente un 4% más que los movimientos que se produjeron el verano pasado. Algo menos de la mitad en julio. La DGT prestará atención especial a los fines de semana, dado que muchos ciudadanos optan por fragmentar sus vacaciones a lo largo de los dos meses y empezarlas haciéndolas coincidir con el fin de semana. Por eso no vamos a referirnos en exclusiva a esas populares “operaciones” sino al periodo estival.

En los mese vacacionales por excelencia fallecieron en las carreteras españolas 253 personas, cuatro diarios, 27 víctimas mortales más que en el mismo periodo del año 2015, y 33 más que en el de 2014, lo que representa un incremento del 12% y el 13% respectivamente, siempre con datos provisionales, contabilizados a 24 horas y referidos solo a accidentes ocurridos en vías interurbanas. La estimación para los heridos es de 4,5 personas hospitalizadas por cada víctima mortal. Lógicamente los datos son congruentes con el incremento en el número de accidentes con muertos, que se ha situado en los 230, 29 más que en el verano anterior, y 49 más que en 2014.

Mantiene la tendencia general de los últimos años, de hecho los 3 últimos, en España y en Europa, se han zanjado con más muertes, más personas en situación de dependencia y más heridos graves que el anterior, y los datos del año apuntan a que se va a mantener esta negativa tendencia.

En el caso de España ayuda a explicar los datos factores socioeconómicos. Un fuerte incremento de prácticamente un 10% en el número de turistas según la Encuesta Frontur difundida por el INE, por ejemplo en julio nos visitaron 9,6 millones de turistas casi dos millones de ellos por carretera, unido a un aumento de casi un 5% en el número de desplazamientos de largo recorrido y uno mayor en gasto en gasolina, por tanto mayor exposición a riesgo.

En el caso de los vehículos que se ven más involucrados en accidentes con víctimas, la edad media de los turismos en los que se desplazaban las víctimas mortales se sitúa en los 13,4 años, doblando el punto porcentual que sería esperable al hablar de un año más. La “vejez” de los vehículos implica menos seguridad activa y pasiva estructural, aún suponiendo que hay un mantenimiento adecuado y un cumplimiento estricto de la norma, lo que es mucho suponer. Nunca debemos olvidar que el riesgo de fallecer o de sufrir una lesión con hospitalización se incrementa con la antigüedad del vehículo, de ahí que el mantenimiento del mismo sea esencial para realizar un desplazamiento seguro.

La mayor parte de las víctimas mortales son adultos entre 45 y 54 años, que fallecen en vías convencionales, con solo un carril en cada sentido, y secundarias (78% del total de fallecidos), por tanto en vías alternativas de desplazamiento o en “viajes” cortos. Hay una elevada sobreexposición de los grupos más vulnerables (ciclistas, motociclistas, peatones,), aunque los turismos son los grandes protagonistas negativos son las personas fallecidas en turismos. Recuerden que en uno de cada cinco casos no se llevaba cinturón o casco, y que la prevalencia de las conductas de consumo es muy alta.

El Estudio sobre la prevalencia del consumo de drogas y alcohol en conductores de vehículos de España (EDAP) realizado en 2015 por la DGT ya constataba que 12 de cada 100 conductores circulan tras haber ingerido drogas, psicofármacos y/o alcohol. El pasado año, más de 100.000 conductores dieron positivo en los controles de alcohol y otras drogas que los agentes de la ATGC realizaron en vías interurbanas. A estas cifras hay que sumar la de los controles que realizan las distintas policías locales y autonómicas en su ámbito de actuación con resultados también muy elevados. Según la memoria anual del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, el 43 % (275) de los 638 conductores fallecidos en accidentes en vías interurbanas y analizados por dicho organismo tenían presencia en sangre de alcohol, drogas o psicofármacos (entre las drogas más prevalentes están el cannabis, la cocaína, las anfetaminas, metanfetaminas y opiáceos). En el caso de los peatones analizados (179), este porcentaje asciende al 46 % (83)

¿Qué podemos hacer?  Ahí es donde entra el decálogo que prometíamos en el título. Pues lo primero atender, luego lo operacionalizaremos, a las campañas e informaciones desde la Dirección General de Tráfico (DGT), que seguro que redobla sus esfuerzos para intensificar las medidas de vigilancia sobre los principales factores de riesgo, como son: el consumo de alcohol o drogas, el de fármacos y psicofármacos, las distracciones, los excesos de velocidad, los adelantamientos antirreglamentarios, la distancia de seguridad, las prioridades de paso, el respeto a los usuarios más vulnerables, y por supuesto seguirá insistiendo en la promoción y vigilancia de uso de los elementos de seguridad (casco, cinturón y sistemas de retención infantil).

Decálogo de conductas sencillas que pueden ayudar a evitar los accidentes veraniegos (y casi en cualquier época del año)

  • Atender las recomendaciones ofrecidas por la DGT. Visitar su página de “Consejos estacionales, que lógicamente ahora contiene consejos para la conducción durante el verano (http://www.dgt.es/es/el-trafico/recomendaciones/consejos-estacionales/index.shtml) y bajarse la Aplicación COMOBITY (http://www.dgt.es/es/prensa/notas-de-prensa/2015/20151112-App-Comobity-DGT.shtml).
  • Planificar la ruta y revisar el vehículo, … y al conductor.
  • Debe respetar la velocidad establecida en cada vía (se indica en la página mencionada) y mantener la distancia de seguridad con el vehículo precedente (se indica como calcularla en la misma página, regla del cuadrado).
  • Ni salga fatigado o con falta de sueño, ni se fatigue o conduzca con somnolencia. Recuerde que una vez en ruta debe realizar descansos aproximadamente cada dos horas o cada 200 kilómetros.
  • No se debe ingerir alcohol, ni consumir drogas cuando se vaya a conducir. Si esta tomando medicación (fármacos y/o psicofármacos) consulte al facultativo responsable del tratamiento y que le aconseje o le sugiera.

La Ley fija las tasas máximas de alcohol permitidas para los conductores. Por vía administrativa para los conductores en general los limites son: 0,5 gr/l en sangre o 0,25 mg/l en aire espirado; para los noveles 0,3 gr/l en sangre o 0,15 mg/l en aire espirado. Si se sobrepasan las sanciones oscilan de 500 a 1000 euros y de 4 a 6 puntos. Pero se puede llegar a una vía penal, el capítulo IV del Código Penal tipifica los delitos contra la seguridad del tráfico. ES delito conducir con tasas superiores a 1,2 gr/l de alcohol en sangre o 0,60 mg/l en aire espirado. También es delito conducir bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientas o sustancias psicotrópicas.

  • Se debe conducir con casco o llevando bien puesto el cinturón de seguridad (todos los ocupantes del vehículo). Si hay ocupantes menores miden menos de 135 cm deben ir con sus correspondientes sistemas de retención infantil.
  • Cuando transites por carreteras convencionales yo vías secundarias debe recordar el incremento de bicicletas y peatones durante el verano que transitan entre poblaciones cercanas, y debe adaptar la conducción a las características de estas vías.
  • No conduzcas mientras utilizas manualmente el teléfono móvil, auriculares o cualquier otro dispositivo que distraiga la atención permanente de la conducción, ni desvíes la vista para dirigirse a las/los restantes ocupantes del vehículo.
  • Respeta los límites de velocidad, los semáforos, las señales de tráfico y las indicaciones de los agentes que regulan la circulación, así como toda la normativa reguladora del fenómenos del tráfico.
  • Mantén una conducta respetuosa y tolerante al volante, el espacio vial es de todos. Conduce responsablemente sin cometer negligencias o adoptar conductas gratuitas de riesgo o temerarias. Tampoco arrojes a la vía ni en sus inmediaciones objetos que puedan provocar incendios o accidentes de circulación.

¡Felices vacaciones!

https://www.youtube.com/watch?v=VZ7nVhblIwU

 

Macarena Tortosa Pérez

Profesora del Grado en Psicología en la Universidad Internacional de Valencia