Estudiar y trabajar
Educación

Trabajar y estudiar a la vez, tú también puedes hacerlo

Equipo de Expertos

¿Te gustaría trabajar y estudiar a la vez? Aunque exige más constancia y compromiso, actualmente no hay que ser un superhéroe para conseguirlo. Nunca hubo medios tan útiles para hacerlo ni estuvo tan bien considerado. Te proporcionamos, en este contenido, información valiosa y buenos consejos para hacer realidad este proyecto personal.

¿Es positivo estudiar y trabajar a la vez?

Estudiar y trabajar al mismo tiempo puede ser una experiencia positiva y muy gratificante, capaz de convertirte en un candidato profesional más atractivo. Por supuesto, ganarás dinero para tus gastos, para ahorrar o para pagar tus estudios. Pero hay mucho más detrás de alguien que es capaz de estudiar y trabajar a la vez.

Demuestra, por ejemplo, que sabes gestionar tu tiempo, que eres una persona madura y que tienes tanta fuerza de voluntad como capacidad de sacrificio. Estas referencias en tu currículo te definen como una persona responsable, trabajadora y resolutiva, aspectos todos ellos que valoran enormemente las empresas.

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Principales ventajas de trabajar y estudiar en paralelo

Si eres capaz de hacerlo, los beneficios que vas a conseguir son más que valorables:

  • Optimizas tu currículo. Tu candidatura se ve enriquecida por esa experiencia laboral acumulada y todo lo aprendido. Además, refleja la existencia de soft skills (habilidades interpersonales), las más demandadas actualmente por los empleadores.
  • Accedes a cartas de recomendación. Si tus jefes están satisfechos con el trabajo que has desarrollado, puedes pedirles que te redacten estos documentos. A veces, ciertas recomendaciones verbales te abren las puertas a empleos muy concretos. Siempre es un factor de diferenciación profesional.
  • Haces contactos valiosos. Los datos demuestran que el mayor factor de influencia en la contratación es el networking. Cuanto mayor y más jugosa sea tu agenda de contactos, más posibilidades tendrás de encontrar un buen puesto tras terminar tus estudios.
  • Reduces los gastos académicos. Algunas formaciones tienen costes elevados que no siempre resultan asumibles. Trabajar y estudiar conjuntamente puede ser la llave para acceder a esa preparación académica tan deseada.
  • Desarrollas habilidades y destrezas. Todos aprendemos mucho trabajando, incluso al desempeñar tareas sencillas o repetitivas. La experiencia acumulada, sin duda, te resultará muy valiosa al desenvolverte en tu trayectoria profesional posacadémica.
  • Adquieres conocimientos. Lo mismo sucede con los contenidos y los datos que aprendes en ese ámbito laboral iniciático. Cuanto más sabes, mejor preparado estás para resolver problemas y encontrar soluciones útiles. Es, no lo dudes, lo que buscan todas las empresas.

Consejos prácticos para estudiar y trabajar al mismo tiempo

No vamos a engañarte, compatibilizar ambas cosas no resulta sencillo. Requiere un compromiso firme y fuerza de voluntad, así como una menor dedicación a otras facetas vitales. Lógicamente, tendrás menos tiempo para divertirte, relajarte, disfrutar de tus aficiones o hacer deporte, por ejemplo. En cualquier caso, recuerda que no significa que debas abandonar esas actividades, ya que también son necesarias.

Junto a la motivación y la constancia, la gestión del tiempo es clave. Tu objetivo debe ser terminar tus tareas en la mitad de tiempo. ¡Así podrás hacer el doble de cosas cada día!

Decálogo de consejos para compaginar trabajo y estudios

La productividad se convierte en tu principal aliada para compatibilizar ambas tareas. Estos tips te ayudarán a conseguir tus metas:

  1. Planifica cada día. Organiza tu tiempo y márcate objetivos diarios acordes con tu realidad.
  2. Enfócate en tus metas. A veces, el sobreesfuerzo prolongado intentará pasarte factura. Cuando suceda, piensa en tus objetivos y en los beneficios que obtendrás al alcanzar lo esperado. ¡Automotívate!
  3. Reserva las tareas físicas para cuando tu mente se encuentre fatigada. Para aprovechar cada minuto, considera tus ciclos energéticos y reparte tus obligaciones en función de ellos.
  4. Roba 15 minutos de sueño. Ponte el despertador un cuarto de hora antes de lo habitual y aprovecha ese lapso para labores cotidianas (organizar la casa, responder a los e-mails, planificar el día...).
  5. Haz ejercicio. Tanto si estás acostumbrado como si no lo has hecho nunca, 20 minutos bien aprovechados son más que suficientes. ¡Sé constante en ello!
  6. Dedícate tiempo libre. Necesitas desconectar, un ratito, todos los días. Reserva tiempo en tu planificación para aquello que te guste. Si no estás relajado, rendirás peor en todo.
  7. Decide con inteligencia. En la medida de lo posible, escoge un mix de estudio y trabajo compatible. Los horarios, el tipo de exigencia y la formación concreta han de poder compaginarse. Dentro de tus posibilidades, sé selectivo al respecto y, a medio plazo, todo será más llevadero.
  8. No desatiendas las tareas domésticas. El entorno te ayuda a sentirte bien y a ser más productivo, así que tienes que cuidar tu casa. A menudo, los fines de semana o los días libres son un buen momento para hacer estas labores.
  9. Crea un espacio productivo. Ya sea en tu habitación o en el salón, necesitas un rincón propio en el que te sientas a gusto para aprovechar tu tiempo de estudio. Es mejor que siempre sea el mismo, así podrás desconectar de él cuando lo necesites.
  10. Evita la gente tóxica. Si la influencia de ciertas personas te desmotiva o te aleja de tus metas, deja de estar con ellas. Por ejemplo, ese presunto colega que te tienta una y otra vez para trasnochar o descuidarte. Has de tener claro que elegir supone renunciar. En positivo, dale la vuelta a este consejo: rodéate de la gente que te quiere y te apoya en esa decisión multiocupacional que ya tomaste.

¿Cuál es la mejor formación para estudiar y trabajar a la vez?

No todas las formaciones son iguales. Algunas presentan más dificultades que otras para compaginarlas con algún tipo de trabajo. Por supuesto, la materia en cuestión puede resultar más o menos exigente. Con todo, se trata de un apunte subjetivo, pues lo que para una persona puede resultar muy complicado, a otra le llega a parecer sencillísimo.

Más objetiva es la influencia del método de enseñanza por el que te has decantado. En este sentido, el e-learning se ha convertido en una herramienta idónea para conjugar estudio y trabajo. La formación online se adapta de manera personalizada a las necesidades y los horarios de cada alumno.

Los másteres a distancia, de hecho, aportan una preparación del más alto nivel, con apoyo y atención permanentes al usuario. ¿La ventaja de esta teleformación? Cada persona accede a los contenidos y a las prácticas cuando mejor le viene. Así, aprovechar el tiempo disponible es mucho más sencillo.

Incluso si tienes familia a la que quieres dedicar tiempo de calidad, este procedimiento es más combinable. Es, en la práctica, una formación a la carta: tú decides cuándo, cuánto y de qué modo trabajas las materias en cada momento.

Los avances tecnológicos actuales, por otra parte, han acortado las distancias y las barreras propias de la anterior formación a distancia. Ahora, el alumno encuentra los recursos académicos que necesita y siempre cuenta con el apoyo personalizado de tutores que le ayudan a avanzar.

Así, para trabajar y estudiar a la vez, la formación online de calidad es la mejor elección.

Cómo estudiar y trabajar en el extranjero

En general, la mayoría de los países permiten a sus estudiantes de programas universitarios trabajar al mismo tiempo. Sin embargo, no todos lo aceptan cuando estás aprendiendo idiomas u otros contenidos. Por ello, el punto de partida si estás interesado en estudiar y trabajar en el extranjero es informarte muy bien sobre la normativa y las posibilidades en el país de destino.

Es decir:

  1. Encuentra y elige un destino con permiso de trabajo para estudiantes internacionales.
  2. Comprueba que se aplica a los estudios que deseas y en el periodo decidido.
  3. Prepara tu viaje y sal hacia allí con ganas de comerte el mundo.

Hay un factor clave en esta experiencia que debes tener muy presente: el idioma. El estrés que genera desenvolverte en un entorno idiomático distinto al tuyo, si no tienes ningún conocimiento de la lengua, es elevado. Sin duda, esta inmersión personal da sus frutos y acabas, en mayor o menor medida, defendiéndote en el idioma nativo. Pero resulta duro.

Sin embargo, no es una situación ideal para estudiar y trabajar a la vez. Si de ti depende, trata de elegir un país en el que te desenvuelvas con cierta solvencia en la lengua autóctona. Si no va a suceder, prepárate para afrontar esos inicios tan complicados y exigentes.

Habitualmente, la oferta de empleos para estudiantes en el extranjero se concreta en sectores como la hostelería, la restauración, la jardinería, el cuidado de niños y la construcción. Sin embargo, también existen destinos más abiertos a dar oportunidades a trabajadores jóvenes en áreas relacionadas con sus materias de estudio.

Llegados a este punto, probablemente ya lo tienes claro: trabajar y estudiar a la vez es posible. Necesitas motivación, constancia, organización y realizar ciertos sacrificios. Si este es tu plan, la formación online se convierte en la mejor alternativa. Con ella podrás estudiar a tu ritmo, adecuar los horarios académicos a tus circunstancias vitales y sacar el máximo partido a tu dedicación. Una vez hecho, obtendrás muchísimos beneficios. Por ejemplo, serás un candidato profesional más interesante y preparado. ¡Estudia con nosotros!

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Equipo de Expertos
Equipo de Expertos multidisciplinar de la Universidad Internacional de Valencia.