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Se acerca el fin de año y es tiempo de reflexionar sobre cuestiones que, desgraciadamente, han sido noticia, en múltiples ocasiones, durante el periodo navideño. No es extraño advertir aglomeraciones en centros comerciales, salas de fiestas, vías públicas…, con lo que deberíamos estar preparados para dar respuesta eficaz ante una posible situación de emergencia.

En la sociedad actual, aunque se ha avanzado mucho todavía podemos percibir carencias en CULTURA PREVENTIVA, puesto que, en muchas empresas y organizaciones, una emergencia es considerada como un elemento “extraño” a la actividad propia de la empresarial entendiéndose, de forma errónea, que corresponde a los servicios de emergencias oficiales, pero…

            ¿Qué ocurre entre el inicio de la emergencia y la llegada de los servicios externos?

El artículo 15.1 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales (en adelante LPRL) se determinan los principios de la acción preventiva indicando que el empresario deberá, entre otros:

  1. a) Evitar los riesgos.
  2. b) Evaluar los riesgos que no se puedan evitar.
  3. c) Combatir los riesgos en su origen.
  4. e) Tener en cuenta la evolución de la técnica.
  5. g) Planificar la prevención, buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el trabajo.
  6. i) Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.

La adopción de medidas de emergencia se configura como una obligación específica, inherente a todos los empresarios respecto de sus centros de trabajo, cualquiera que sea su actividad y/o su nivel de riesgo como expresamente indica el artículo 20 de la LPRL:

El empresario, teniendo en cuenta el tamaño y la actividad de la empresa, así como la posible presencia de personas ajenas a la misma, deberá analizar las posibles situaciones de emergencia y adoptar las medidas necesarias en materia de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación de los trabajadores, designando para ello al personal encargado de poner en práctica estas medidas y comprobando periódicamente, en su caso, su correcto funcionamiento. El citado personal deberá poseer la formación necesaria, ser suficiente en número y disponer del material adecuado, en función de las circunstancias antes señaladas.

            Para la aplicación de las medidas adoptadas, el empresario deberá organizar las relaciones que sean necesarias con servicios externos a la empresa, en particular en materia de primeros auxilios, asistencia médica de urgencia, salvamento y lucha contra incendios, de forma que quede garantizada la rapidez y eficacia de las mismas.”

Por lo tanto, todo el empresario está obligado a:

  • Analizar las posibles situaciones de emergencia a las que puede estar sometido el lugar de trabajo/edificio.
  • Adoptar las medidas necesarias, en virtud del análisis anterior, en, como mínimo, sobre los siguientes aspectos:
    • Primeros auxilios.
    • Lucha contra incendios.
    • Evacuación de los trabajadores.
  • Designar al personal encargado de poner en marcha estas medidas. El número de trabajadores será suficiente en número considerando la naturaleza del centro y dispondrá del material adecuado.
  • Comprobar periódicamente el correcto funcionamiento. Esta verificación se puede realizar mediante la realización de inspecciones de seguridad, exámenes rutinarios o simulacros de emergencia.
  • Formar de forma adecuada y suficiente de los aspectos necesarios para garantizar la efectividad de las medidas propuestas. En este punto cabe resaltar lo previsto en el artículo 19 de la LPRL respecto de la idoneidad de la formación: “teórica y práctica, suficiente y adecuada.
  • Organizar las relaciones necesarias con servicios externos en materia de primeros auxilios, asistencia médica de urgencia, salvamento y lucha contra incendios, garantizando la rapidez y eficacia de las mismas.

             En resumen, para una respuesta eficaz a una eventual situación de emergencia en el centro de trabajo, el empresario deberá considerar los siguientes elementos:

  • Elaborar un documento escrito donde un técnico competente debe hacer un examen pormenorizado de las eventuales situaciones de emergencia específicas del centro de trabajo.
  • Implementar las medidas necesarias vinculadas a una posible emergencia (botiquines, extintores, bocas de incendio equipadas, sistemas de detección de incendios, cartelería de evacuación, escaleras seguras, puertas de emergencia…) para asegurar la validez de las medidas adoptadas.
  • En consonancia con lo advertido en el punto anterior, se determinarán los medios humanos nombrando, informando y formando a los trabajadores necesarios.
  • Coordinar con las ayudas externas para poder garantizar la eficacia de las medidas protocolizadas
  • Comprobar de forma periódica la eficacia del conjunto de sistemas diseñados e implantados mediante la realización de una auditoría del proceso o la realización de un simulacro de emergencia donde también se puede coordinar la asistencia de los medios externos.

Otro aspecto a contemplar es la naturaleza de los Planes de Autoprotección, desarrollado por el Real Decreto 393/2007, de 23 de marzo, por el que se aprueba la Norma Básica de Autoprotección (NBA) de los centros, establecimientos y dependencias dedicados a actividades que puedan dar origen a situaciones de emergencia. Esta norma, de ámbito estatal, obliga a los titulares de ciertas actividades a organizar los recursos materiales y humanos de la forma establecida en la NBA. Por consiguiente, la naturaleza y características de la NBA, vigente desde 25 marzo de 2007, es:

  • Norma mínima o supletoria compatible con lo regulado en la legislación sobre seguridad y salud laboral
  • Se debe plasmar en un documento denominado Plan de Autoprotección.
  • Los datos principales se deben remitir a un registro administrativo en cada Comunidad Autónoma.
  • Contempla la elaboración, implantación y mantenimiento de los Planes de Autoprotección.
  • De obligado cumplimiento para las actividades que aparecen en el Anexo I del Real Decreto 393/2007.

De forma equivocada se suelen emplear indistintamente los términos “emergencias” y “autoprotección” por lo que cabría hacer una clara delimitación de su significado y aplicación preventiva para su adecuada comprensión:

  • Medidas de Emergencia: Obligación empresarial prevista en el artículo 20 de la LPRL que, en atención a principios básicos en materia preventiva, debería tener forma escrita para su práctica implantación y formación de empleados designados.
  • Plan de Autoprotección: Documento que emana de la NBA y que, a su vez, engloba las medidas de emergencia. Por consiguiente, podría considerarse que, al elaborar adecuadamente un Plan de Autoprotección, se estaría dando una respuesta a las exigencias legales previstas en el citado artículo 20 de la LPRL siempre y cuando se incorporen los elementos de su contenido.

En este punto cabe advertir que, para dar respuesta a las exigencias respecto a las medidas de emergencia podría, voluntariamente, elaborarse un Plan de Autoprotección, en el marco de lo requerido por el Real Decreto 393/2007. En todo caso, la norma vigente prevé, para evitar duplicidades, la fusión de ambas obligaciones en un documento.

Otro concepto a concretar es el SIMULACRO DE EMERGENCIA: Simulación de una situación de emergencia, recreando las dificultades reales, que permite verificar la adecuación del Plan de Autoprotección o de las Medidas de Emergencia. De esta forma se puede verificar las actuaciones de evacuación, lucha contra el fuego, tiempos y protocolos de trabajo. Se debe realizar con la periodicidad que estime conveniente la empresa pero, en todo caso, debería respetar las siguientes fases:

  • Formación e información.
  • Preparación y planificación.
  • Ejecución.
  • Evaluación y valoración interna.
  • Elaboración del acta.

Con los datos indicados cabe preguntarse y reflexionar ¿Estamos haciendo todo lo posible para evitar una emergencia o minimizar sus daños?

https://youtu.be/d7zY6dNu8iY

 

Enlaces relacionados:

  • Cómo actuar ante el fuego. Video realizado por la GVA y CIERVAL.

https://www.youtube.com/watch?v=rfmhMx1c-sE

 El País 25/11/2016. Los túneles de la M-30 acogerán un simulacro.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/11/25/madrid/1480099067_980891.html

  • Simulacro de accidente en los túneles de la M30 (Madrid)

https://www.youtube.com/watch?v=a1oy89dYHZU

 

Federico Estardid Colom.

Profesor colaborador de la Universidad Internacional de Valencia (VIU)

Máster Universitario en Prevención de Riesgos Laborales