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En las fechas navideñas el hogar familiar incrementa su protagonismo, sacamos los adornos que, en muchas ocasiones son material combustible, aumentamos el uso de equipos eléctricos, las instalaciones de calefacción son imprescindibles…

Los accidentes domésticos son más comunes de lo que imaginamos: cortes accidentales o quemaduras en la cocina, caídas en el servicio por suelos mojados o por pisar juguetes, ingestión de sustancias tóxicas por error, golpes con el mobiliario... Lo más importante es actuar de forma adecuada y rápida disponiendo de un botiquín de primeros auxilios aunque, con carácter previo, debemos evitar estas actuaciones mediante la adopción de medidas preventivas adecuadas

Es muy habitual relacionar accidentalidad doméstica con los niños o ancianos que pudieran residir en una casa despreciándose a otros colectivos no incluidos y que, en la mayoría de las ocasiones, suelen ser los que mayores tareas realizan en los hogares.

Por tanto, cabe cuestionarnos si nuestras viviendas son un espacio seguro que garantice la salud de los trabajadores que puedan acceder al mismo:

  • Empleados del hogar familiar que desarrollan sus tareas en el marco de una relación laboral especial conforme al Real Decreto 1620/2011. La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales los excluye específicamente aunque ello no significa que se les niegue su derecho a la Seguridad y Salud Laboral puesto que el titular del hogar familiar está obligado a cuidar de que el trabajo de sus empleados se realice en las debidas condiciones de seguridad o higiene.
  • Titulares del hogar familiar que, trabajando para otras empresas, hacen trabajos “no profesionales” estando expuestos a factores de riesgo que podrían desembocar en sucesos indeseados que, de forma indirecta, afectarían a sus empleos.

Para favorecer la prevención de riesgos en las actividades que se desempeñan habitualmente en los domicilios particulares resulta imprescindible conocer aquellos elementos que pueden ser causa de accidente:

  • Suelos:
  • Debe advertirse si el suelo se encuentra mojado para evitar caídas
  • En invierno las alfombras pueden ser peligrosas al poder provocar tropezones
  • Armarios
  • Debe ser conducta habitual cerrar armarios superiores para evitar golpes si debemos levantarnos con posterioridad.
  • Prestar atención a posibles atrapamientos si hay puertas deslizantes
  • Elegir armarios de fácil acceso sin necesidad de subir a sillas o escaleras.
  • En caso de contener productos de limpieza, medicamentos y botiquín de primeros auxilios mantenerlos
  • Ubicarlos en zonas altas, aireadas y, si es posible, con sistemas de seguridad para evitar el acceso accidental.
  • Baños:
  • Las caídas en la bañera son habituales y pueden ser muy peligrosos por lo que podemos eliminarlas por platos de ducha, colocar alfombras antideslizantes o instalar los pasamanos para mayor seguridad.
  • Prestar atención a la instalación eléctrica asegurándonos del aislamiento
  • Terrazas, balcones y ventanas
  • Elevar las barandillas o colocar una red de sujeción para evitar caídas
  • Instalar mallas para evitar la caída accidental de objetos
  • Mobiliario con cantos vivos:
  • Elegir mobiliario con esquinas redondeadas
  • Si existen mobiliario con cantos vivos, no ubicarlos en lugares de paso.
  • Escaleras:
  • Debe transitarse sin correr y cogidos del pasamanos.
  • Los mangos de la sartén y las ollas deben colocarse en dirección a la pared.
  • Guardar en lugar seguro todos los elementos cortantes y punzantes.
  • Recoger inmediatamente los vidrios rotos con los utensilios de limpieza, nunca con las manos.
  • Mantener los venenos, líquidos de limpieza y desinfectantes en sus envases originales, debidamente rotulados y fuera del alcance de los niños.
  • Incendio
  • Antes de salir cerrar las llaves de la cocina estén cerradas.
  • Ante una llamada desenchufar la plancha o asegurar el mínimo nivel del fuego en la cocina
  • Almacenar productos de limpieza inflamables lejos de las fuentes de calor en lugares ventilados.
  • Nunca secar ropa sobre radiadores o fuentes de calor.
  • Si la sartén se prende fuego mientras se cocina nunca echaremos agua sobre aceite hirviendo. Debemos:
  • Usar la tapa como escudo (Se apagara por falta de oxígeno).
  • Añadir más aceite (Se apagara por disminución de la temperatura).
  • Si huele a gas no debe encenderse la luz puesto que una chispa podría originar un incendio
  • Nunca salir de casa o irse a dormir sin haber apagado correctamente la chimenea.
  • Evitar las sobrecargas en la instalación eléctrica.
  • En caso de un incendio eléctrico, nunca apagar con agua ni manejar artefactos eléctricos con el suelo mojado o descalzo.

Por consiguiente, con los datos indicados cabe preguntarse y reflexionar ¿Consideramos los riesgos existentes en el hogar?, ¿Tenemos formación para solventar situaciones de emergencia?, ¿Se hacen las preceptivas revisiones a las distintas instalaciones existentes?

Enlaces relacionados:

Prevención de accidentes eléctricos en el hogar

https://youtu.be/Jv_3es7oUG4

Prevenir accidentes en el hogar

https://youtu.be/qGsZjtANJnA

Federico Estardid Colom

Profesor colaborador de la Universidad Internacional de Valencia (VIU)

Máster Universitario en Prevención de Riesgos Laborales