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Aprender a decir no es una capacidad que parece sencilla, pero es mucho más difícil de lo que creemos. Adquirir herramientas emocionales te ayudará a manejar este aspecto de tu vida con mayor seguridad. Así mismo tus relaciones personales, en general, se verán impactadas positivamente.

Uno de los aspectos más relevantes que influyen en gran medida para adoptar este tipo de habilidades es tener en cuenta que dejar límites claros en las relaciones, tanto familiares, de pareja, laborales, etc. es necesario para crear vínculos más sanos con los demás y consigo mismo.

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Es importante recordar que esta capacidad es adquirida, por esta razón se pueden tomar como base algunos consejos que ayuden a desarrollarla. Las personas extrovertidas suelen tener mayor facilidad para lograr un mejor manejo de estas situaciones que las introvertidas.

¿Por qué es tan difícil aprender a decir no?

A continuación veremos los factores más comunes por los cuales se nos convierte en una tarea complicada aprender a decir no:

  • En algunas ocasiones se presenta una necesidad de complacer a los otros por encima de los deseos y necesidades personales, con el objetivo de tener cierto grado de aceptación social.
  • Se suele caer en este comportamiento debido a una dificultad al manejar la presión de otra persona o del grupo. Este rasgo se evidencia con mucha claridad en la etapa de la adolescencia, una edad en la que apenas se está formando la personalidad y la autonomía.
  • Es muy frecuente ver los casos en los que prima la falta de asertividad.Se muestra una incapacidad para expresar adecuadamente lo que se siente y lo que se piensa. La persona experimenta un malestar al querer decir no pero finalmente terminar aceptando. Tampoco es convincente al mostrar su punto de vista.
  • Aprender a decir no es algo que se torna más complejo cuando se han tenido experiencias negativas en ocasiones previas. Esto se debe a haber recibido respuestas inadecuadas o momentos desagradables. Por esta razón se suele decir que sí para evitar volver a una experiencia así.
  • La baja autoestima puede jugar distintos papeles en las razones para no poder negarse frente a otros. Puede ser la causa, ya que se tiene la premisa de que no se es lo suficientemente valioso como ser humano para decir no a algo, o también puede ser una consecuencia a la que se suele llegar por un sentimiento negativo por no haber actuado de forma distinta.
  • El miedo al rechazo suele ser un factor muy común dentro de las razones para no aprender a decir no. Se tiene la idea que de esa forma se va a tener mayor aceptación y menos posibilidades de recibir una retroalimentación negativa por parte de los demás.
  • Otra razón es el temor por las consecuencias que puede acarrear esa negativa. En entornos laborales es muy común vivenciar el temor a calificaciones negativas que puedan verse reflejadas en última instancia en un despido, por ejemplo.

Consecuencias de no aprender a decir no

Es innegable que no aprender a decir no, tarde o temprano traerá consecuencias desgastantes. Hay una serie de sentimientos y resultados que se pueden identificar al tener dificultades para manejar dichas situaciones:

  • Se puede generar un sentimiento de inferioridad y alimentar una baja autoestima.
  • Cuando no se dice lo que realmente se siente es muy probable provocar conflictos interpersonales, ya que los demás no tendrán claridad explícita para saber cómo se debe actuar teniendo en cuenta la posición del otro.
  • Esta decisión suele manifestarse en síntomas de malestar emocional, tales como ansiedad, irritabilidad o tristeza.
  • Otra sensación es la de soledad emocional; es decir, un sentimiento de incomprensión por parte de los demás.
  • Se pueden presentar estallidos de ira. Esto debido a una acumulación de frustración al no expresar sus sentimientos reales.
  • También hay momentos en los que se puede sentir un alto grado de insatisfacción, al concluir que nunca se tiene en cuenta su posición.
  • Hay un riesgo de expresar autorreproches y sentimiento de culpa por no tomar la decisión con mayor nivel de autonomía.

Esta es una visión general en la que se retoman los puntos más importantes del análisis inicial con respecto a las dificultades relacionadas con aprender a decir no. Esta temática hace parte de unas reflexiones necesarias para cualquier profesional conectado con los estudios de la psicología. También representa una gran utilidad si se quieren realizar estudios de profundización en áreas que aborden el espectro de las emociones en el ser humano.

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Autor

Equipo de Expertos

Universidad Internacional de Valencia